HE VISTO: A CIEGAS (BLINDNESS)

Regreso de Fernando Meirelles, tres años después de El Jardinero Fiel (os recuerdo que es el mismo director de aquella maravillosa Ciudad de Dios), con una adaptación del fantástico libro del portugués José Saramago Ensayo Sobre la Ceguera.


Si el que vaya a ver esta película se espera una adaptación fiel, que se vaya quitando la idea de la cabeza. Meirelles coge la esencia del libro y la transforma para mostrarnos los hechos desde su propia perspectiva. Si en la novela todo acaba centrándose en el tema político, la película se centra más en el tema sentimental, en los bajos instintos del ser humano en una situación desesperada. Las críticas que llueven sobre esta película por este motivo son muchas, sobre todo por suponerse una adaptación que en realidad apenas llega a rasgar la superficie de la obra de Saramago. Aún así, Meirelles impone su ley, y con un argumento prestado, consigue algo independiente del resto que merece la pena ver.

Con una impresionante Julianne Moore, que además se ve rodeada de gran cantidad de actores que están a la altura, el director nos muestra cómo, de repente, una serie de personas se van quedando ciegas debido a lo que parece ser una enfermedad contagiosa. El gobierno, a fin de contener la epidemia, decide encerrar a los enfermos en una especie de asilo abandonado, sin atenderlos más allá de dejarles comida de vez en cuando. Sin embargo, a pesar de estar aislados, la enfermedad se sigue extendiendo en el exterior, hasta el punto de llegar a afectar a la totalidad de la raza humana. Sobra decir que entonces se desata el caos más absoluto sobre toda la faz de la tierra.

Ajenos a todo esto, los internos deben luchar por sobrevivir en lo que cada vez se parece más a un campo de concentración, sobre todo cuando uno de ellos se destaca del resto como líder autoimpuesto, sembrando el miedo gracias a disponer de un arma. Además, tiene la ayuda de un ciego de nacimiento, que se mueve como pez en el agua entre tanto invidente primerizo. Sin embargo, nadie sospecha que Julian Moore en realidad no está ciega, y no sólo eso le va a servir para guiar y ayudar a sus seres queridos, sino también para librar a los suyos de la opresión de los "dictadores".

La película en sí, a pesar de contar con situaciones absurdas (es exagerada la inutilidad de las personas que se quedan ciegas) y tener algunos errores en el guión, supone una profunda crítica muy bien llevada sobre la condición humana y la sociedad tal y como la conocemos. Una vez más, se nos muestra lo que es capaz de hacer el ser humano por necesidad y por supervivencia.

Finalmente, quiero destacar el gran trabajo de fotografía, con una película siempre envuelta en acertadas tonalidades claras, sobre todo blancas (los ciegos de la película sólo ven una luz blanca), con oportunos desenfoques y una oscuridad y suciedad patente en los momentos más angustiosos. Sin duda, si se es capaz de separar a la película del libro, merece la pena su visionado.

Mi nota: Un 7.

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