HE VISTO: CONCIERTO DE NACHO VEGAS & CHRISTINA ROSENVINGE

Viajecito a Santiago para ver en la estupenda Sala Capitol a uno de mis autores fetiche, Nacho Vegas, codo con codo junto a Christina Rosenvinge (la de Alex y Christina), en un concierto que cerraba la gira de su EP conjunto "Verano Fatal".


Antes del concierto ya hubo movida. Cuando ambos intérpretes llegaban agarrados del brazo, él con una cerveza, resultó que el portero de la sala no les dejó pasar por llevar la consumición de fuera. Otro portero corrigió y dio el visto bueno, pero Nacho se encaró y soltó un "bueno, en qué quedamos. A ver si os aclaráis". Esto propició que el primer portero se pusiese chulo y amenazase con no dejarle tocar. A pesar de esto, la cosa no fue a mayores.

Chorradas aparte, el concierto empezó con media hora de retraso, algo que suele ser habitual en los directos. Ella con un vestido como de boda, negro y corto, y botas altas. Él con traje y camisa, y gordo como un ceporro, al menos comparando con la figura a la que nos tiene acostumbrados, más cerca del yonki más tirado que de Homer Simpson.

Yendo al grano, decir que se trató de un concierto mediocre, sin chicha, que sólo se salvó por pequeños detalles. Él parecía no tener ganas, y las que tenía ella se veían apagadas por un repertorio lento y anodino. El sonido fue bueno, pero la interpretación no tanto.


Yo iba al concierto por Nacho Vegas, principalmente, y tuve que conformarme con todas las canciones del EP, unas pocas canciones de Nacho, y doscientos millones de canciones de Christina. Se ve que al fulano, siempre escondido detrás de su melena, no le apetecía mucho tocar, y eso se notó en toda la actuación. Al menos su apatía se compensó con la alegría e interacción de su compañera, a la que nada costaba soltar unas risas o unas palabras.

Para finalizar, comentar una anécdota. Una canción, en el bis, los dos sólos, sin la banda. A ella le entra una carcajada y tiene que parar de cantar. Él para de tocar y decide ir a la siguiente canción, pero ella le pide retomar y acabarla. Él accede, y tras terminar, ella se acerca y le da un abrazo y un beso en la mejilla. Pero él, ávido, rápido y audaz gira la cabeza en el momento oportuno para que el beso acabe en su boca mientras la agarra con ganas de la cintura. En ese momento se oyó la mayor ovación de la noche (con eso lo digo todo).

En definitiva, un concierto de lo más regulero, que para nada parecía su último concierto juntos (por las ganas), y queda demostrado con su duración, que fue de escasa hora y cuarto. Podría pensarse que ambos ya tienen sus cabezas en sus nuevos trabajos, Nacho Vegas con El Manifiesto Desastre y Christina con Tu Labio Superior, cuya salida se espera para noviembre, pero lo cierto es que TODOS los conciertos de esta gira han recibido duras críticas. Como dejó entrever la Rosenvinge en el concierto, quizás la cosa mejore en la segunda parte.

3 comentarios:

benzodiacepinas dijo...

yo no voy a criticar a los viejunos... pero parece que bunbury&vegas necesitan unas largas y merecidas vacaciones para reinventarse, o continuar. Pero que sea un tubícontinuí de los buenos, no una agonía insufrible de viejos éxitos.
y bunbury toca en el polideportivo san pablo en sevilla (caca)
no, no tengo mayúsculas porque no me da la gana!
este año los reyes, te traen una rosenvinge :)

"The Leff" dijo...

Bueno, yo al señor Vegas le daré un voto de confianza. Ahora en Noviembre saca disco propio, cosa que no hacía desde hacía unos años (sus tres últimos discos fueron compartidos), y a ver qué tal está. Búnbury que se muera :P

Lo de los reyes... Me traerán carbón, como todos los años.

benzodiacepinas dijo...

carbonero, bunbury es sin acentuar, melón!
bunbury está un poco acabado, pero sólo un poco, tiene que acabarse del todo y renacer porque no va por muy buen camino, aburre, repite, cansa y chochea un poco. y para colmo el concierto en sevilla lo hace en un sitio, para mi gusto, cutre como la portada de su disco. qué degradación! qué tocar fondo!