BUENOS DÍAS POR LA MAÑANA

Es interesante el aspecto mañanero de la vida. Madrugar es una especie de tortura, de las más dolorosas que existen, más allá de La Cuna de Judas, el Potro o La Doncella de Hierro. Sin embargo, una vez que los ojos ya no duelen y se acostumbran a esa visión del despertar del entorno, te invade una sensación embriagadora de que queda todo el día por delante para ser disfrutado.


A día de hoy ya se ve el amanecer, ya no es levantarse y sentir el sol calentando a través de la persiana. Ahora ya hace fresco, ya falta luz, ya hay niebla.... La ducha es reparadora, te despierta, te activa y te da un hambre especial que sólo se puede calmar con un preciado desayuno. Salir a la calle en manga corta ya sólo está al alcance de los más osados, y el caminar hacia el devenir del día se convierte en un deambular de un muerto viviente de la ultratumba del más allá.

Sólo me puedo quitar este atontamiento matutino observando como la monotonía inunda la aburrida caminata que me lleva al trabajo. El camino es siempre el mismo, aunque tampoco hay mucha más opción. Lo curioso es ver como día tras día uno se cruza siempre con la misma gente, hasta el punto en que acabas creyendo conocerla, o que te extraña si un día no cruzas tus pasos con los suyos. La gente ya va con prisa, pensando en ésto y aquéllo, y al final parece que el único al que le pesa el sueño y el cansancio eres tú.

Qué jodida que es la mañana, pero cómo se echa de menos cuando te levantas a las dos de la tarde.

2 comentarios:

benzodiacepinas dijo...

¡¡¡qué prosa coño!!! Me permito parafrasear al parafraseador (por eso de que plagio no es)

"justicia poética" (término que existe y no inventó él)
...una sed de ilusiones infinita, donde nacen y mueren las acciones que brillan,
en el tiempo que contempla un mundo hecho a medida,
no sólo del que siembra, sino del que es semilla...

"The Leff" dijo...

Ándate con ojo, no vaya a llegarte un burofax, que luego será multa, que luego será cárcel... Que para coger prestado no hay copia, pero si le cogen a él sí.