HE VISTO: EL CABALLERO OSCURO

Segunda entrega de esta nueva saga de Batman, tan bien resucitada por Christopher Nolan. Mucho se ha hablado (y se habla) de esta película, y de si sería capaz de igualar a Batman Begins, donde se nos llevaba más allá del superhéroe, mostrándonos los orígenes, profundizando en la persona que hay tras la máscara, sus miedos, sus inquietudes, su búsqueda del lugar que ocupa en el mundo... En definitiva, una película donde Batman era un personaje secundario y los superhéroes quedaban en segundo plano, centrándose más en la historia de Bruce Wayne.


Respondiendo a mi propio planteamiento, he de decir que, bajo mi punto de vista, El Caballero Oscuro no sólo iguala a su predecesora, sino que la supera ampliamente. Aquí, de nuevo, Batman es lo de menos. El murciélago no deja de ser una pieza de una gran maquinaria que es Gotham, incluyendo tanto a los buenos como a los malos, haciendo que la película no sea algo totalmente centrado en el personaje, como ocurre habitualmente en las adaptaciones de superhéroes. Aquí pesan los papeles de hasta 7 personajes, cada cuál más importante que el anterior según en qué momento de la película.

Sin embargo, sería ridículo no destacar sobre todos la estelar, única e increíble actuación de Heath Ledger en el papel del Joker. Simplemente memorable, convirtiendo al "Guasón" en uno de los villanos más locos, más peligrosos, más inteligentes y más míticos de la historia del cine. Por fin vemos a un Joker como Dios manda, un Joker que no sólo está loco, sino que disfruta de su locura. Un Joker que no es tonto. Un Joker que sabe cuáles son las debilidades de Batman y que juega con ellas como quién lo hace con un videojuego. Un Joker que cada vez que aparece en pantalla despierta simpatía, rechazo, tensión y miedo por igual a la vez que pone los pelos de punta y la carne de gallina. BRAVO.

El guión de la película tiene sus fallos, pero está muy bien elaborado. Después de mucho tiempo, Gotham está limpia. El trabajo de Batman y el del nuevo fiscal han hecho que el crimen disminuya hasta casi desaparecer. De hecho, hasta Batman se plantea dejarlo y ceder el trabajo a la justicia "legal". Pero la estabilidad de la ciudad cambia con rapidez, y en seguida van surgiendo problemas que aparentemente estaban enterrados, como la corrupción policial con la que tiene que lidiar Gordon o la imposibilidad de lidiar con el mal simplemente con justicia ordinaria.

A esto anterior, se suma que aparece un nuevo villano (Joker) cuyo objetivo no es otro que acabar con Batman, algo que nunca había ocurrido. No es lo mismo atrapar a un criminal que intenta robar un banco que a uno que va a por ti directamente, porque te estudia, sabe como actúas, sabe tus debilidades, etc. Aquí comenzará el deterioro psíquico de Batman, el replanteamiento de sus principios, la pesada carga que conlleva la culpa, el querer y no poder, el retorno de viejos fantasmas...

En fin, una gran película que, a pesar de ser de superhéroes, podría decirse que en realidad no lo es. Se basa en un popurrí de cómics de Batman (como la precuela), pero a la vez no se basa en ninguno y establece su propio camino. Muchos son los que dicen que tiene muchos fallos: la luminosidad de la ciudad en lugar de ser gótica, las escenas de acción, etc. Pero cada uno de esos "fallos" tiene su explicación, y contribuye a que el guión funcione perfectamente y cada pieza del puzzle tenga sentido.

Yo, desde aquí, recomiendo que TODO el mundo vea esta película, pero olvidando que lo que va a ver es una película de Batman, una película de superhéroes. Señores, háganlo como quieran, pero háganlo, que si está batiendo todos los récords, por algo será.

Mi nota: un 9.

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