DE ALGO HAY QUE MORIR

Resulta que la cadena de comida rápida Burger King pasa de todo, y... ¿hace bien?

El Ministerio de Sanidad le pidió recientemente que retirase la campaña publicitaria XXL por incitar a comer hamburguesas gigantes de 329 gramos de peso, 971 calorías y 25 gramos de grasas saturadas. ¿Y qué pasó? Pues que el pasado domingo el anuncio de la
doble whopper desapareció, aunque, según Burger King, no por la petición de Sanidad, sino porque "Estaba programado así, fue una coincidencia".

De hecho, la empresa ha tensado aún más la cuerda y este mismo martes empezó a emitirse en televisión un nuevo anuncio bajo el eslogan Yo soy un hombre. Y por si fuera poco, también ha lanzado una nueva oferta que dispara aún más las calorías: la triple whopper, con tres filetes de carne. Burger King no ha detallado qué aporte calórico tiene pero, según la información nutricional de su página web, no baja de las 1.040 calorías (los especialistas recomiendan una dieta de 3.000 calorías diarias en hombres adultos y de 2.500 en mujeres). Comer una sola de esas hamburguesas sería como tomar, de una tacada, 26 naranjas, 50 tomates o una merluza de 1.200 gramos. Vamos, así a bote pronto, una auténtica barbaridad.

Dicho esto, ¿y ahora qué? Sí, es una barbaridad pero... ¿tienen derecho a decirnos lo que podemos comer y lo que no? Pueden aconsejarnos qué es mejor y qué es peor, pero pedir que retiren campañas publicitarias porque "incitan" a comer esto o lo otro... Si uno quiere hincharse a hamburguesas hasta reventar, es su problema. Eso sí, después no podrá decir que no le avisaron, pero al menos tubo la libertad de hacerlo a su antojo. Siempre se podrá poner esa excusa tan típica que dice que "¡de algo hay que morir!"

1 comentario:

Dani dijo...

Con esto te lo digo todo:
http://www.manthem.com/